Nombrado Arzobispo en 2010 por Benedicto XVI, ha liderado con una visión de Iglesia “en salida”. Fue el gran motor de la JMJ 2019, logrando que Panamá fuera el epicentro de la fe juvenil mundial, y se ha consolidado como un puente de diálogo, paz y reconciliación para toda la nación panameña.
