


Hermandad del Cristo de la Buena Muerte
Suprema Expiación
Silencio Penitencial
Legado de Fe
El Misterio de la Cruz en el Corazón de San Felipe
Al caer la noche, la Hermandad del Santísimo Cristo de la Buena Muerte congrega a los devotos en torno a una de las representaciones más conmovedoras de la Pasión. La sagrada e imponente talla del Cristo Crucificado avanza de forma majestuosa por los callejones empedrados del Casco Viejo, invitando al espectador a una profunda pausa y reflexión. Entre el juego de sombras de las antorchas y el silencio respetuoso de la marea de fieles, esta procesión evoca el sacrificio final con una belleza sacra incomparable, convirtiendo el centro histórico en un verdadero calvario de fe, arte y devoción compartida.
Compasión, Oración y Amparo Fraterno
Fieles a la espiritualidad de la Buena Muerte, los miembros de esta hermandad extienden su misión más allá del cortejo litúrgico, centrándose en el acompañamiento espiritual de los enfermos, los ancianos y los más vulnerables de la comunidad de San Felipe. La hermandad promueve la oración constante, la caridad cristiana y el amparo fraterno hombro a hombro con la parroquia, recordando que el verdadero sentido de la devoción al Crucificado es ser reflejo de su amor misericordioso, consuelo y entrega incondicional para con el prójimo durante todo el año.
