


Parroquia de Santa Ana
Alma Extramuros
Devoción del Pueblo
Monumento Nacional
Fervor y Devoción Popular
En la histórica Parroquia de Santa Ana, las celebraciones del Triduo Pascual se viven con una intensidad única, reflejo del alma y el fervor de su comunidad. Desde la memoria de la Cena del Señor el Jueves Santo hasta el sobregogedor silencio del Viernes Santo, este templo —que históricamente cobijó al pueblo extramuros— abre sus puertas para congregar a los fieles en un ambiente de profunda hermandad. Bajo su característico y centenario techo de madera, la liturgia de la Semana Mayor se convierte en una manifestación viva de fe popular, donde la tradición sacra se entrelaza con la calidez, la memoria histórica y el corazón latente de su gente.
El Corazón del Altar Mayor
Frente al majestuoso retablo dorado de la Parroquia de Santa Ana, las liturgias del Triduo Pascual cobran una calidez y un misticismo únicos. Este altar, que ha sido el refugio espiritual y el alma de su comunidad por más de dos siglos, se convierte en el epicentro de la oración comunitaria durante la Semana Mayor. Contemplar los sagrados misterios en este entorno, rodeado de tanta historia y fervor, nos recuerda la verdadera esencia de esta parroquia: una fe viva que se comparte y se siente con la fuerza, la devoción y la identidad del pueblo santanero.
